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Cactus-Lui

A más tardar, enero 2023, comenzará a operar esta nueva área en el nuestro Centro de Aprendizaje Ecológico: "Cactus-Lui", con cactus (aunque, en rigor, las cactáceas son un subgrupo de las suculentas), suculentas y algunas aizoaceas.



Preocupados como estamos por el medioambiente y bajo el lema "El agua vale más que el oro", nos resulta muy interesante plantear esta iniciativa de crear un vivero de estas especies en medio del Desierto de Atacama, ya que no solo se dan las condiciones climáticas, sino también la existencia de suficientes semillas e hijuelos gracias a donaciones, para incentivar a las personas a diseñar un "jardín cactáceo y suculento", el que es, básicamente, un jardín de poco riego. Pero para ello se tiene que estudiar muy bien la selección botánica que debe componerlo. Además, sí habrá momentos puntuales en los que el aporte de agua será imprescindible.


¿Qué es un jardín de poco riego?


Los expertos coinciden en decir que un jardín seco es aquel que consume los mínimos recursos hídricos posibles para prosperar y desarrollarse. En la fase de crecimiento de las plantas sí es probable necesitar el riego y verse exuberante y bello. Por tanto, dependiendo del medio en el que el jardín se proyecte, se podrán utilizar unas plantas u otras adaptadas a ese medio, incluso, tal como se hace en nuestro Centro, combinando cactus, suculentas con árboles y arbustos nativos resistentes a la sequía. Es un modo de jardinería muy interesante que requiere cierto conocimiento botánico mínimo.



Adiós riego, ¿en todo momento?


Hay periodos en los que las plantas crecen y por muy resistentes que sean, sí necesitarán riegos. Uno de los atractivos de este tipo de jardines es no depender de ningún tipo de riego automático, aunque para ello deberemos conocer muy bien los periodos de latencia y actividad de la selección botánica planteada. En ocasiones, sobre todo al inicio, efectuaremos diversos riegos profundos que ayuden a sobrellevar etapas especialmente sensibles durante el crecimiento y progreso de nuestro jardín. Hay que plantar las especies apropiadas y en la época del año apropiada, otoño generalmente, para que aprovechen las lluvias si es que las hubiere. Los primeros veranos pueden hacer falta algunos riegos ocasionales para asegurar la supervivencia. Es bueno que estos riegos estén espaciados en el tiempo y asegurarse de que el agua llega por debajo del cepellón. Es mejor un riego abundante y profundo que varios superficiales de poca agua. De esta forma, las plantas desarrollan su sistema radicular en búsqueda del agua y no se quedan en la superficie.


Es muy importante lo siguiente:

  • Los cactus prefieren que la tierra esté bien seca entre riegos. Es decir, admiten varios días entre riego y riego. Y dependiendo del tipo de cactus, incluso semanas.

  • Las suculentas podrás regarlas en cuanto veas que la superficie de la tierra está seca. Básicamente, una suculenta se debe regar más que un cactus.


¿Un cactus mucha agua? No sé si esto lo habían escuchado antes, así que se lo voy a explicar: Hay que regar abundantemente porque tenemos que cerciorarnos que el agua llegue a todas las raíces. Si bien no se riega muy seguido, debe ser profundo.

En el caso de macetas u otros recipientes, de manera que se nos escurre el agua y no sabemos si ha mojado la tierra o no, puede pasar que el agua no penetre bien en el sustrato. Ante estos casos, podemos ponerle un plato y que tome el agua por abajo, con cuidado de retirar el agua sobrante pasadas unas horas.

También puedes regar sumergiendo toda la maceta en un cubo con agua hasta que dejen de salir gorgoritos o burbujas. Puede parecerte una burrada pero es la mejor manera de regar cualquier planta.


La experiencia y observar tus plantas son la clave. Debes aprender a conocer sus necesidades solo con verlas. Y siempre piensa que es mejor equivocarse en menos agua que en mucha. Sobre todo cuando estamos hablando de cactus.

  • Con la subida de las temperaturas de la primavera, nuestras plantas comienzan a salir de la época de reposo y podemos empezar a regar cada 10 días las suculentas y cada 15 días los cactus, como norma general.

  • En cuanto los días sean más calurosos regaremos una vez a la semana, esto suele ser con la llegada del verano. Puedes aumentar la frecuencia de los riegos si tienes las plantas al sol o la humedad ambiental es muy baja. Hay veranos en los que riego cada siete días porque ¡pasamos de los 30 grados!

  • En el otoño, a finales de septiembre, tenemos que volver a espaciar los riegos como en primavera, así preparamos a nuestros cactus y suculentas para el descanso invernal.

  • Y en invierno solamente regaremos cuando la temperatura esté por encima de los 10 grados y no tengamos riesgo de heladas. Hay especies que soportan bien el frío con humedad en el sustrato, pero son excepciones y no debemos arriesgarnos porque los perderemos por pudrición. En esta época riego los cactus una vez al mes y las suculentas cada 15-20 días.

Siempre, ante la duda, es preferible no regar y hacerlo más adelante.

El regar los cactus o suculentas cuando la tierra todavía tiene humedad, puede darte problemas de hongos y pudrición.


Todo esto también es válido para cactus y suculentas en macetas e interiores.


Ideas y Consejos para el Riego


Observando tus plantas aprenderás muchísimo, así, si ves que tus suculentas se están arrugando o que pierden las hojas con un leve toque, prueba a regar más a menudo sin perder de vista la regla de que el sustrato esté seco entre riego y riego.


También los cactus pueden arrugarse o puedes notar que las costillas están más pronunciadas de lo habitual cuando no se riegan bien.

A una planta expuesta al sol se le secará la tierra antes que la que esté en sombra o semisombra.

Si tu clima es seco, no podrán tomar humedad del ambiente y también se secará la tierra antes.

Macetas de plástico retienen más la humedad que las de barro o arcilla, porque estas últimas transpiran y pierden agua más fácilmente.

Pero si te gusta la arcilla, en el futuro también tendremos macetas originales de Pomaire pero "hidrofugadas", lo que evitará eflorescencia de sales y repelen el agua).


Todas las macetas deben tener agujeros de drenaje, sí o sí. Esto es innegociable.

Si una maceta no drena bien, provoca el encharcamiento y asfixia en las raíces. Y esto, lleva a la muerte de la planta. Más aún si se trata de un cactus.

Por último, que tus cactus y suculentas estén en un sustrato poroso y que drene bien será la clave para no perderlas por pudrición. Para ello, añade algo de piedrecitas, arena, perlita o vermiculita, bolitas de arcilla u otro material poroso.


Espero que muy pronto, ya tengamos el vivero a toda producción y podamos ofrecerte una interesante variedad de cactus y suculentas, así como arreglos en recipientes originales.

Y por ahora eso es todo. Espero que este texto te haya servido para aprender cómo saber regar de mejor manera tus cactus y suculentas. Seguro que ellos te lo agradecen.




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