HISTORIA

Como Centro de Aprendizaje Ecológico Lui-041, el nombre nace en una conversación con mi hijo menor, Salvador, que en ese entonces tenía 8 años de edad. "Debe llamarse así, ya que los niños que vengan lo harán para aprender cosas", dijo, refiriéndose al aprendizaje ecológico. Desde entonces, ya pasaron 7 años.

Lui viene de viento en lengua oral Diaguita y 041, es un recuerdo nostálgico pero feliz, del número de la casa en la cual me crié en Melipilla junto a mis padres y numerosos hermanos. 

 

El Centro está ubicado en un parcela ubicada en el condominio Rinconada del Viento, que posee una maravillosa vista desértica hacia un valle, en donde en el horizonte se encumbra el Cerro Chehueque. El 90% de su construcción se ha realizado con materiales reciclados, tales como madera de pallets, vidrios, neumáticos, botellas de vidrio, eco-ladrillos y escombros como material de relleno, entre otros. Poco a poco, el lugar se ha transformado en un referente zonal del reciclaje ecológico.  

La construcción actual y las que vendrán, se han realizado a mano, es decir, no se ha utilizado maquinaria pesada como tampoco herramientas eléctricas. La primera parte de la construcción fue construida, y lo digo con orgullo, junto a mi padre quien es maestro de la construcción, mis tres hijos, su madre y dos sobrinos. Lo restante lo he construido solo, preocupándome de alejarme de estereotipos clásicos e inspirados parcialmente por las majadas en donde viven los crianceros de cabras en los cerros. 

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